Patriots vs Seahawks: Super Bowl 60 listo

Patriots vs Seahawks: Super Bowl 60 listo

Drake Maye frente a Sam Darnold. Dos defensas duras. Un entrenador joven ante otro con recorrido. El Super Bowl 60 ya tiene protagonistas: New England Patriots contra Seattle Seahawks.

El partido se jugará el 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Para los Patriots será una nueva oportunidad de agrandar su historia: buscan su séptimo título, cifra que los colocaría solos en la cima de la NFL.

New England vuelve al Super Bowl por primera vez desde la última consagración de la era Tom Brady–Bill Belichick, hace siete años. Ahora el equipo responde a otra cara en el campo y otra voz en la banca. Drake Maye, Mike Vrabel y una defensa que ha marcado diferencias condujeron el regreso.

Los Patriots, con marca de 17-3, sellaron su pase al vencer 10-7 a los Denver Broncos en la final de la AFC. Fue un duelo cerrado, condicionado por el clima y los errores puntuales.

Maye aprovechó una pérdida clave del suplente Jarrett Stidham y anotó en una carrera de seis yardas en el segundo cuarto. Luego, bajo una fuerte nevada en la segunda mitad, lanzó apenas para 86 yardas y sumó 65 más por tierra.

“Los Pats están de vuelta”, dijo Maye tras el juego. “Ahora falta terminar el trabajo”.

Del otro lado aparece Seattle, que regresa al gran escenario por cuarta vez en su historia. Sam Darnold, el entrenador Mike Macdonald y una defensa que asfixia fueron la base del recorrido.

Darnold, tercera selección del draft de 2018 y hoy en su quinto equipo, firmó uno de los mejores partidos de su carrera en la final de la NFC. Lanzó para 346 yardas y tres touchdowns, sin intercepciones, en la victoria 31-27 sobre Los Angeles Rams.

“No me importa lo que se diga afuera”, comentó el mariscal. “Trabajo todos los días con estos compañeros. Desde abril, paso a paso, y aquí estamos. Lo logramos”.

Macdonald también fue claro al recordar cómo empezó la temporada, con Seattle señalado por detrás de Rams y 49ers en la división. “Nunca nos importó eso. Todo ha sido sobre nosotros y lo que hacemos. Y ahora vamos al Super Bowl”.

El cruce trae recuerdos inevitables. Hace 11 años, Patriots y Seahawks se enfrentaron en una final que quedó grabada en la memoria. Tom Brady lanzó cuatro pases de anotación y New England remontó para ganar 28-24, en un desenlace que aún duele en Seattle por aquella jugada en la yarda uno que no terminó en manos de Marshawn Lynch.

Maye, con 23 años, será el segundo quarterback más joven en iniciar un Super Bowl, solo detrás de Dan Marino. Ya suma premios importantes y se une a una lista reciente de mariscales de segundo año que llevaron a su equipo hasta el final: Patrick Mahomes lo logró y ganó; Joe Burrow y Brock Purdy se quedaron a las puertas.

Vrabel, campeón tres veces como jugador de los Patriots en los años 2000, transformó al equipo en su primera temporada como entrenador principal. New England pasó de 4-13 a 14-3 en fase regular y volvió a ser protagonista.

El técnico busca un lugar único en la historia: ganar el Super Bowl con la misma franquicia como jugador y como entrenador. Otros lo lograron, pero con equipos distintos.

“No puedo explicar lo feliz que estoy de trabajar con este grupo”, dijo Vrabel, finalista al premio de Entrenador del Año. “Ellos ganarán el juego. Mi trabajo es prepararlos de la mejor manera”.

Los Patriots son el equipo con más apariciones en el Super Bowl y tienen récord de 6-5, igualados con Pittsburgh en títulos. El regreso se dio tras años complicados, con pocas victorias y solo una temporada ganadora después de la salida de Brady en 2020.

Las cifras explican el camino. New England promedia apenas 18 puntos por partido en la postemporada, el registro más bajo para un finalista desde los Rams de 1979. Aun así, su defensa permitió solo 26 puntos en tres juegos, menos de nueve por encuentro. Solo los Ravens del 2000 concedieron menos en ese tramo.

Con estilos distintos y trayectorias opuestas, Patriots y Seahawks llegan al Super Bowl 60 con la misma meta: levantar el Lombardi y cerrar una temporada que ya es inolvidable.